Después de unos días de receso del Colegio volvemos a retomar el camino de nuestro proceso de aprendizaje con el tema: Cómo se percibe la experiencia de Dios en el ser humano. Desde una vivencia experiencial en donde los estudiantes recordaban las experiencias más significativas de su vida, llegábamos a la conclusión de que Dios se deja experimentar poco a poco en la medida en que nuestra existencia se va desdoblando en apertura a lo transcendente y al totalmente Otro. La vida, la historia, la cultura, los acontecimientos y las mismas personas, se convierten en momentos claves en donde Dios se deja experimentar por el hombre.
En la experiencia de Dios, el hombre percibe y descubre asombrado su propia dignidad, y recibe el máximo impulso hacia su plena realización humana en la verdad de su ser más profundo. Abrirse a Dios, en la gratuidad del amor, en total acogida y entrega, es para el hombre la única posibilidad de ser en plenitud. En el cristianismo Dios sale al encuentro del ser humano, es decir, de cada uno de nosotros, y se deja descubrir poco a poco en nuestra propia vida y va dando sentido a nuestra existencia.
Los resultados que se van dando en todo este proceso pedagógico no son sino el producto de la misma puesta en escena de lo que voy aprendiendo en el curso pedagógico. Herramientas como cartillas, módulos, unidades didácticas y parceladores son indispensables para lograr nuestro objetivo con los estudiantes. Estos elementos de diseño de clase dependen del modelo pedagógico por el que hayamos optado seguir. El Colegió León XIII ha integrado en su organización los módulos y los parceladores diarios.


No hay comentarios:
Publicar un comentario